
Crecimiento
Qué dicen y qué no las cifras públicas de una cuenta de Instagram
Qué revelan los Me gusta, los comentarios y las fechas de cualquier cuenta pública, y por qué el alcance, los guardados y los datos demográficos quedan fuera.
Revisa tu perfil como lo ve un desconocido, sección por sección, y convierte lo que encuentres en un plan breve. Nuestra herramienta de auditoría se encarga de lo que se puede contar.

Quien decide si seguir una cuenta casi nunca lee el perfil entero. Mira la foto, el nombre, la primera línea de la biografía y las primeras filas de la cuadrícula, y decide. Una auditoría empieza por ver el perfil como lo ve esa persona.
Abre tu perfil en el teléfono e imagina que nunca has oído hablar de la cuenta. Después responde a tres preguntas:
Si alguna respuesta es "no estoy seguro", ese es tu primer arreglo. La lista de abajo te ayuda a encontrar la causa, sección por sección. Sirve para tu propia cuenta, para la de un cliente o para una marca que estés preparando.
La cabecera es lo primero que ve la gente y lo más fácil de arreglar, porque cada elemento es un ajuste que puedes cambiar en minutos.

Las historias destacadas están entre la biografía y la cuadrícula y funcionan como un pequeño menú. Un visitante que quiere saber más puede tocar una antes de recorrer las publicaciones, así que deberían responder a las preguntas que se hacen los recién llegados.
Después de la cabecera, los visitantes ven las primeras filas de la cuadrícula. Para la primera impresión, lo que más cuenta son las últimas nueve a doce publicaciones, así que revísalas antes que cualquier cosa más antigua.

Abre cinco publicaciones recientes y lee los pies de foto como lo haría alguien nuevo.
La última parte de la revisión trata del ritmo y de la respuesta. Estos puntos tardan más en cambiar, así que ponte un objetivo en lugar de esperar un arreglo rápido.
Nuestra auditoría de Instagram hace doce de estas comprobaciones en cualquier cuenta pública en pocos segundos y da una puntuación sobre 100, con un consejo para cada punto. No puede juzgarlo todo. Así se reparte el trabajo:
| Área | La auditoría comprueba automáticamente | Solo tú puedes juzgar |
|---|---|---|
| Cabecera | Foto puesta, nombre relleno, longitud de la biografía, enlace presente, cuenta profesional o categoría | Si la biografía es clara y la foto se distingue en tamaño pequeño |
| Historias destacadas | Cuántas hay | Nombres, portadas y si el contenido está al día |
| Cuadrícula | Formatos de contenido usados | Si las primeras filas explican la cuenta y se ven coherentes |
| Pies de foto y hashtags | Longitud media del pie de foto, cuántas publicaciones usan de uno a cinco hashtags | Si la primera línea es interesante y las etiquetas son pertinentes |
| Actividad | Publicaciones por semana, días desde la última publicación, tasa de interacción según el tamaño de la cuenta | Si los comentarios reciben respuesta y las publicaciones se ajustan a lo que esperan los seguidores |
La puntuación es una lista de tareas, no una calificación oficial; Instagram no publica ninguna. Una artista que publica poco pero muy bien puede sacar menos nota y aun así ir por buen camino. Para ver las cifras que hay detrás de la puntuación, como las mejores publicaciones y la mezcla de contenido, abre el análisis de Instagram de la misma cuenta.
La foto, el nombre, la biografía, el enlace y los nombres de las destacadas se resuelven en minutos. Hazlos primero: cambian la primera impresión al instante.
Por ejemplo, dos publicaciones por semana o una pregunta al final de cada pie de foto. Un cambio cada vez es más fácil de mantener y de medir.
Compara los puntos que mejoraron y apunta qué cambiaste. La publicación y la interacción necesitan unas semanas para mostrar diferencias.
Una media hora para revisar con cuidado la cabecera, las destacadas, la cuadrícula y algunos pies de foto. La parte automática tarda unos segundos con nuestra herramienta de auditoría.
Sí, si la cuenta es pública. Todo lo de esta lista está a la vista de cualquier visitante, y nuestra herramienta solo usa datos públicos.
La cabecera. Es lo que ve cada visitante, y todo lo que hay en ella se puede cambiar en minutos.